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3 preguntas en 3 momentos.


En algún momento de tu infancia, te habrán preguntado: “qué quieres ser cuando seas grande?”
Las respuestas habrán sido tan variadas, como niños haya en la historia, pero hay algo que es verdad: las respuestas habrán sido tan sinceras como inocentes.

Y es porque ese niño no estaba viciado, ni influenciado por necesidades, condicionamientos sociales, opiniones familiares o perjuicios.
No respondía a intereses o conveniencia, ni buscaba provecho o ventaja alguna.
No perseguía mayor interés que la expresión de un sueño, un ideal, o la pura manifestación de gustos propios o placeres personales.

Cuando somos niños soñamos, creemos en ideales, pensamos sanamente y actuamos en función a los buenos pensamientos. No estamos “marcados por la experiencia” más allá que lo poco que podemos analizar de los actos de nuestros padres.

Hoy estamos parado en nuestros propios zapatos, y estos están aferrados al suelo. Aquí y ahora no hablaremos de sueños, sino de aquellas cosas ciertas que nos depositaron en este lugar y en este momento.
Hablaremos de la experiencia propia, por vivencias u observación de las de otros, del bagaje que traigamos en nuestro cuerpo y mente, y de los conocimientos que nos hagan ser quienes somos.

Somos un paquete de ideas, conceptos, pensamientos y acciones.
Analizamos, vemos, pensamos y sentimos.

Hoy podemos obtener (de nosotros mismos) una realidad, y esa realidad nos lleva a tener ideas.

Juntando ambas etapas de nuestras vidas, es que debemos plantear el futuro, preguntándonos “en dónde queremos estar en unos xx años?”.

Plantear lo que queremos cambiar de nuestra realidad, para llegar a un futuro partiendo desde los sueños puros, sin condicionamientos ni prejuicios, en el que podamos ser y hacer aquello que siempre soñamos, o algo que descubrimos con el paso del tiempo y que realmente nos apasione.

El pasado nos debería aportar las ganas de soñar sinceramente.
El presente, las herramientas para moldear ese sueño.
El futuro, los hechos, los actos, para hacer realidad esos sueños.

3 preguntas, en 3 momentos diferentes para ir logrando la excelencia en términos de sinceridad entre lo que quiero, lo que pienso, y lo que soy y logro.

Pep Guardiola, Genio trabajando.


Autor: Exequiel Ponce de León.  Tucumano, 29 años, Adm. de Empresas; MBA 2009. Actualmente viviendo en Tucumán, dedicado desarrollo de proyectos personales. Socio Gerente de “El Vestuario Deportes. Emprendedor.
 

Hace mucho que no leía algo q me pareciera más cierto. Es que además de un profesional soy un apasionado de los deportes; por eso me resulta tan “encantador” leer la historia, detrás de la cocina: allí donde todo se gesta para que después suceda.

La historia grande del fútbol, deporte que no se puede discutir sea al más popular del mundo, tal vez esté disfrutando de su momento más lírico; de su ejecución más perfecta, de su interpretación más simple y no por ello menos bella ni eficiente.
Pero detrás de lo que pasa en los 90 minutos hay un trabajo serio y profesional; llevado a cabo por un señor hiper profesional y dedicado que  se despide de su discurso de premiación en Catalunya con una frase como:
“Y no olviden nunca, que si nos levantamos muy muy temprano, sin reproches ni excusas, y nos ponemos a trabajar, somos imparables. Creanme que somos imparables”.
Denota a una persona inmensamente importante a la cual los éxitos no lo marearon, sino que le afirmaron convicciones.
Sabemos que lo más difícil no es llegar a la cima, sino quedarse. Que el manejo de las personas y el trato diario son lo que hacen la diferencia; y que la perseverancia y disciplina forman el hábito del éxito.
Personalmente admiro al barsa, me parecen fantásticos como hincha. Como empresario y administrador de empresas me asombra que 4 años después de haberlo ganado todo, sigan ganando, jugando y entregando lo que entregan en cada partido. Como sus jugadores quieren estar siempre; cómo??? respetando siempre a cualquier rival, metiendo todos los goles que se puedan meter, no recurriendo a bajos recuersos y por sobre toas las cosas SIENDO FIELES A SU ESTILO.
Tienen un líder fuera de la cancha que los motiva a querer jugar SIEMPRE. Se llama Pep y se los presento en esta genial nota. (click en la foto)
Imagen de Gonza Rodríguez para Revista “El Gráfico” (09/02/2012)
NOTA COMPLETA A PEP GUARDIOLA – REVISTA EL GRÁFICO

Les comparto un pasaje, para que todos podamos entender cómo, aún con las diferencias que existen entre los empleos y actividades de cada uno, en escencia todas son iguales.

“Al final, todo se reduce a instantes, en cada una de nuestras profesiones y nuestros oficios, todo acaba en un instante. Los trabajos que tenemos siempre tienen un instante que nos satisfacen plenamente. Que disfrutamos, que nos da alegría. Yo lo quiero compartir con ustedes. Me gustaría que la gente lo supiese. Antes de cada partido que jugamos, un día antes o dos, yo me voy al sótano del can Barça (NdR: la casa del Barcelona). Subterráneo. Allá no hay luz exterior, es una oficina pequeña, que me he arreglado, he puesto una alfombra, una luz que no está mal… y allí me encierro. Me encierro por una o varias horas. Me llevo dos o tres DVDs. Carles, Dome y Jordi, que son gente que me da una mano, como tantos otros en esta aventura, me dan unos videos sobre el equipo rival con el que tenemos que jugar de acá a uno o dos días.

Me siento, agarro hojas, un bolígrafo y pongo el DVD. Y empiezo a ver y a ver a este equipo contra el que jugaremos. Y empiezo a escribir. Coño, el extremo derecho… el central derecho juega mejor que el izquierdo, el extremo derecho es más rápido que el izquierdo, este juega todos balones largos, este así, este asá, estos suben a la montaña por este lado… estos por el otro… Y voy apuntando todas las cosas buenas que hacen los contrarios. Mientras al mismo tiempo escribo sus debilidades. Estos se frenan por aquí, a estos les podemos hacer daño por allá, si juega Messi por allí, si este otro por allá… Hasta que llega un momento, diría acojonante, fantástico, que es el que le da sentido a mi profesión. Creanme que soy entrenador por este instante. Todo lo demás es un añadido que uno evidentemente tiene que afrontar. Pero está este momento máximo de satisfacción, cuando te das cuenta. A veces dura un minuto veinte, a veces un minuto treinta. A veces un minuto solo. A veces tengo que ver dos partidos del contrario. Pero llega un momento en el que dices: los tenemos. Ya hemos ganado. No sabes por qué, puede ser una imagen, unas cosas que has visto que te hacen decir que mañana, contra este equipo, ganaremos.”

Seguramente todo apasionado de sus tareas, estudioso de su mercado, y perfeccionista en el cumplimiento de sus responsabilidades, nos inspira.

Más aún cuando su éxito está probado y se sigue demostrando día a día.

Nota original por Martín Manzur (@martinmanzur) publicada por revista “El Gráfico”, tomada de http://www.elgrafico.com.ar

La evolución del mercado.


Les comparto un video, que además de gracioso, me hizo reflexionar sobre la evolución de un mercado y de cómo solemos accionar ante los cambios.

El comienzo de un mercado, supongamos un producto nuevo, implica una exclusividad, un “monopolio”, en el cual el espacio sobra, la torta es suficientemente grande como para desperdiciar lo que no se quiera comer de ella.

Luego llegarán competidores, “imitadores” que vendrán a ocupar parte del espacio que era nuestro. Incomodarán, pero hasta un nivel aceptable, lo cual hará que no haya intenciones de cambio por parte del “pionero”.
La situación empezará a ser diferente en cuanto esa “torta” que mencionamos (el cable en el video) no sea suficiente para todos, y nos daremos cuenta que lo que nos diferenciaba, dejó de existir.

Ante esta situación, puede darse que aparezca un nuevo rival, menos identifica le y más peligroso.
Será un nuevo producto, innovador, revolucionario y “diferente” aunque en esencia siga siendo lo mismo.

A los innovadores se los tilda de locos, de productos que no entienden al mercado, que ofrecen cosas que el cliente no busca, cuando en realidad, son aspectos que no se buscan sino hasta que alguien los ofrece.

Si no innovamos constantemente, si nos aferramos a lo que alguna vez fuimos pensando que eso nos “mantendrá siendo” indefinidamente, corremos el riesgo que aquellos “locos diferentes” nos terminen expulsando por completo del mercado.

Es un video gracioso, que me hizo pensar.

Las claves?
Innovar.
Crear.
Imaginar.
Cambiar.
Explorar.
Estudiar (al producto y al mercado)

No hay peor gestión que la que no se hace, ni peor retroceso que estancarse en la negación de la necesidad de progreso.

Que lo disfrutn, y espero sus comentarios.

Lo maravilloso de la simpleza.


Si tan sólo no dejáramos de ver las cosas simples, como son, quizás la vida mantendría intacta la magia.

A no perder de vista lo maravilloso del día a día, por dejar que la rutina nos aplaste!!!

Enemigos de la creatividad


Creo que lo peor de todo, es que muchos de nosotros tenemos a muchos de ellos alojados en nuestros hábitos.

Fusilemos las ideas!


Muchas veces dijimos que el lugar en donde mayor cantidad de ideas se encuentran, es el cementerio, ya que cada uno de los que vamos allí, nos llevamos con nosotros varias.

Hay una realidad muy triste, y es que muchas ideas mueren sin llevarse a la práctica, muchas mueren sin tomar forma, y lo peor es que muchas mueren sin siquiera ser tenidas en cuenta por quien es su generador.

Hay muchos pasos que cumplir antes de erradicar una idea de nuestras cabezas, que generalmente suelen ser evitados tras el motivo “Es una estupidez”. Ese simple motivo, ha hecho a lo largo del tiempo, que ideas que podrían haber sido, no fueran; y que simplemente se frustraran y desaparecieran.

Imaginen si el creador de Internet hubiera pensado que convertir algo a código binario, lograr que “vuele por los aires” para llegar a reescribirse en una computadora a miles de kilómetros de distancia, era “una estupidez”. Probablemente Internet como la conocemos, el chat, las videoconferencias, los sitios de descarga, facebook, y los millones de derivaciones que vinieron luego, nunca hubiera existido.

Es por eso, que antes de catalogar a una idea de tal forma que nos lleve a descartarla, deberíamos darle una oportunidad.

Cómo?

Dejarla volar.

Quizás al tener una idea es necesario que la dejemos ir por las ramas, que nuestra cabeza vaya hacia donde quiera y la lleve con ella, haciendo que toque el cielo y adquiriendo características y condiciones extraordinarias.

Esa parte es fundamental, ya que cuando la mente vuela libremente adquiere una capacidad tremenda de asociaciones y derivaciones que no se nos ocurrirían al novel consciente

Acotarle su campo de vuelo

La idea voló, se fue, dio vueltas, volvió a pasar, y se trepó en cuanta rama se le cruzó. Ahora es momento de comenzar a encasillarla dentro de algunos parámetros que nos ayuden a encaminar su desarrollo.

Si bien el proceso creativo no tiene reglas, éstas deben aparecer al momento de intentar darle forma para la posterior implementación.

Aquí aparecerán consideraciones sobre la determinación del alcance que le queremos dar, o qué clase de público podría ser el demandante de lo que queremos desarrollar, o si realmente estamos atendiendo al motivo que la originó, o nos fuimos demasiado por las ramas.

Es el momento de determinar qué queremos lograr con esta idea, y comenzar a encaminarla hacia ese lugar.

Moldear la masilla.

La imagen de la película es ineludible.

Llegado este punto tendremos un problema, una alternativa para resolverlo, mil características de esa alternativa, y un listado de esas características, pero ya depurado.

Con todo eso, es hora de armar un proyecto, en el que específicamente se vayan asociando las características, las formas de implementación, los recursos necesarios (y las fuentes que los proveerán), el real alcance del proyecto, la conveniencia de hacerlo de una u otra forma, etc.

Someterla a un paredón de fusilamiento.

Llegará el momento en que aquella idea, surgida de un momento de reflexión sobre un asunto que nos atañe, al que oportunamente llamamos “problema”, se haya convertido en un hermoso proyecto de negocio.

Es el momento de destruirlo.

Ustedes pensarán, “¿por qué voy a querer romper algo que me ha llevado mucho tiempo armar?” Simple: para ver si se puede.

Aquí entran a jugar la mayor cantidad de “Abogados del diablo” que puedan encontrar. Hermanos, primos, especialistas, analistas, padres, hijos, pareja, profesores, vecinos… quien sea!!!

La idea es encontrar especialistas en buscarle “la quinta pata al gato” porque en este punto necesitamos que nos digan que todo está mal, que la idea no sirve, y que nuestro proyecto tiene deficiencias por todos lados.

Para esta etapa, es fundamental rodearnos de gente que destruya nuestro proyecto, pero que a su vez nos empuje a mejorarlo.

Remodelación.

Si la idea, pasada a proyecto, sigue con vida después del fusilamiento tiene enormes posibilidades de convertirse definitivamente en un proyecto de negocios “implementable”.

Solo queda una última etapa en la que se ajusten los defectos reales que se hayan identificado en la etapa anterior, y se establezcan los parámetros de implementación para no caer en una vorágine que nos haga perder el rumbo.

Implementación.

Todo el trabajo anterior fue en vano, si llegado este punto no nos animamos a implementar lo planeado.

Ideas tiene cualquiera; plan de negocios, solamente algunos; éxito, unos pocos.

La diferencia entre un creador, y un emprendedor, es que el segundo encara lo que imagina y lo lleva a la práctica; mientras que el primero solamente queda como un soñador, y generalmente atribuye su falta de concreción a factores externos.

Al fin y al cabo, toda idea es un potencial plan de negocios que no atraviesa las etapas necesarias para convertirse en realidad. El tema es que atravesar todas las etapas puede llevar años, hasta adquirir la consistencia necesaria e ir moldeándose de acuerdo a la capacidad que vayamos teniendo en cada momento de nuestras vidas.

10 claves para ser creativo.


10 pasos indispensables para ser creativo.

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